La ilimitada felicidad del espíritu
La primera instrucción que le da el Señor Ṛṣabhadeva a Sus seis hijos: «Hagan austeridades divinas mis hijos y de esa manera disfruten de la ilimitada felicidad del espíritu» Si busco placer debo buscar placer en el canto del Santo Nombre, el placer de servir a la Deidad, escuchar la filosofía, eso es cultivarse realmente, si sólo busco placer sexual o sensual, pues estoy en la plataforma animal.
nāyaṁ deho deha-bhājāṁ nṛloke
kaṣṭān kāmān arhate viḍ-bhujāṁ ye
tapo divyaṁ putrakā yena sattvaṁ
śuddhyed yasmād brahma-saukhyaṁ tv anantam
[ SB 5.5.1 ]
El Señor Ṛṣabhadeva dijo a Sus hijos: Queridos hijos, de todas las entidades vivientes que han aceptado cuerpos materiales en este mundo, quien ha recibido esta forma humana no debe trabajar arduamente día y noche sólo por la complacencia de los sentidos, la cual está al alcance incluso de perros y cerdos que comen excremento. Debe dedicarse a la penitencia y la austeridad para alcanzar la posición divina del servicio devocional. Mediante tal actividad, el corazón se purifica, y cuando se alcanza esta posición, se alcanza la vida eterna y dichosa, que es trascendental a la felicidad material y continúa para siempre.
